Los actos de violencia en el aula se han convertido en una de las principales preocupaciones de los educadores. El principal problema es que el modelo de organización escolar continua siendo poco flexible y está descontextualizado, con formas de dar la clase muy anticuadas, lo que al final lleva a que el alumno acabe aburriéndose y como consecuencia, esté descontento, desmotivado y aburrido. Esto al final lleva a que el alumno acabe rechazando la escuela, pero sobre todo sus normas.
Un estudio realizado por el Ministerio de Educación obtuvo los siguientes datos acerca de la violencia en el aula: "Pese al buen clima general, un 9,53% del alumnado señala haberse sentido acosado y un 9,2% haber sufrido ciberacoso. Por otra parte, el 4,58% admite haber acosado alguna vez a un compañero y el 4,62% haber ciberacosado a una persona. Entre las familias, el 7,7% afirma que cree que su hijo ha sido acosado"
"Cuando han presenciado una situación de acoso, el 30,9% de los alumnos y alumnas indica habérselo comunicado a un profesor, el 20,17% a un familiar y el 14,8% a un compañero. El 9,83% señala haberse enfrentado al acosador y el 7,17% no supo qué hacer."
Entre estudiantes podrían darse los siguientes conflictos:
1. Bullying
2. Diferencias culturales, religiosas, valores
3. Competencia o rivalidad
4. Diferencias raciales
Entre estudiantes y profesores podrían producirse conflictos como:
1. Impuntualidad
2. Falta de aseo personal por parte del alumno
3. Incumplimiento de las normas impuestas en el aula.
4. Exámenes, evaluaciones y calificaciones
Los conflictos que están desarrollados con el comportamiento son:
1. Faltar el respeto a los demás
2. Usar los medios tecnológicos cuando no se les da permiso
3. Romper o tratar de forma inadecuada los recursos del aula
4. No hacer los deberes
Por último, también podrían producirse conflictos entre los propios profesores:
1. Diferencias a la hora de gestionar a los alumnos
2. Falta de comunicación en cuanto a reglas y normas
3. Diferencias en los enfoques pedagógicos
¿De qué manera podrían solucionarse estos conflictos? La comunicación y el diálogo es primordial. Siempre hay que dejar que el alumno exprese su punto de vista, o explique qué es lo que ha sucedido con el compañero. No hay que ir directamente a tomar medidas e imponer. Es mejor dejar que los alumnos resuelvan los conflictos por ellos mismos para que no creen una dependencia a la ayuda cada vez que tengan algún problema. Por otro lado, ayudar a los alumnos a desarrollar habilidades emocionales, sociales y comunicativas es clave para que si se produce un conflicto, tengan menos dificultades y sepan dialogar y exponer sus desacuerdos sin que le cueste. Por último, llevar a cabo dinámicas de grupo o realizar trabajos en equipo para afianzar relaciones también es muy importante.
En mi instituto había un mediador, que normalmente se dedicaba a resolver conflictos que habían sucedido dentro del centro. Solía haber con él varios apoyos de alumnos que eran Delegados en ese momento.
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